martes, 1 de noviembre de 2016

Participación de democrática, notas para una investigación

Participación democrática


Notas con HECTOR RUDA
Investigación IAP, Participación democrática.



Instrumento # 1. Nociones previas a la IAP sobre: la libertad, la igualdad, la participación y la participación democrática.

Objetivo. Identificar, en la comunidad IAP, las nociones previas a la investigación sobre los siguientes términos: libertad, la igualdad, la participación y la participación democrática.

Opciones. (1) Elaborar entrevista y aplicarla a un porcentaje de la población objeto de la investigación; (2) Realizar grupos focales, posiblemente eligiendo varios grupos por edad y sexo –varios- y, a partir de sus resultados se elabora un cuestionario con preguntas cerradas sobre las 4 palabras; (3) elaborar un cuestionario abierto y pedirle a cada uno de los participantes de la IAP que lo resuelvan.

ENTREVISTA
Propuesta para las preguntas.

[Saludo] Quiero pedir su colaboración para identificar sus saberes y prácticas (las del entrevistado/a) sobre 4 palabras. S ele pregunta si está de acuerdo y s ele advierte que se tomarán sus datos y al final de la entrevista se le pedirá que lea las respuestas, por si desea corregir o agregar algo, y se le pedirá que firme en señal de su consentimiento informado.

Preguntas de identificación. Nombres y apellidos. Sexo. Fecha de nacimiento. Documento de identidad. Grado de escolaridad. Si nació en el lugar o llegó de otra parte (y hace cuánto). A qué se dedica. Con quien vive. Cuántos hombres, cuántas mujeres, cuántos niños, cuantos ancianos, si hay alguien en condición de discapacidad. Qué grado de escolaridad tienen las personas con las que viven. De qué vive el grupo familiar.

Preguntas de la entrevista.

1_. En qué piensa cuando escucha la palabra libertad?
2_. Según lo que acaba de decir, sabe Ud. qué es la libertad, Si, NO.
3_. Qué casos o situaciones pueden mencionar que sean ejemplo de libertad? Nombre varios (de 3 a 5) y dé ejemplos de cada uno.
4_. Sabe por qué es importante o valiosa la libertad, en esos caso que Ud. ha mencionado; Si, NO?
5_. Diga por qué y cómo es importante, o valiosa, la libertad para el caso 1 que Ud. Menciona, para el caso 2, para el caso 3….y explique su respuesta para cada caso.
6_. De los casos que Ud ha mencionado como casos de libertad, cuáles le gustan y por qué; y cuáles no le gustan y por qué?
7_. Sabe cómo ejercer su libertad; Si, NO?
8_. En qué casos si le gusta ejercer su libertad y por qué (en cada caso)?
9_. En qué casos NO le gusta ejercer su libertad y por qué (en cada caso)?
10_. Cómo aprendió a ejercer su libertad?
11_. En qué casos si le gustaría ejercer su libertad y por qué (en cada caso)?
12_. En qué casos NO le gustaría ejercer su libertad y por qué (en cada caso)?
13_. Ud ejerce su libertad, actúa con libertad, SI, NO?
14_. En qué casos Si le gusta ejercer su libertad y por qué (en cada caso)?
15_. En qué casos NO le gusta ejercer su libertad y por qué (en cada caso)?
16_. Cómo aprendió a ejercer su libertad en los casos donde le gusta ejercerla? Explique
17_. Diga sus casos y diga por qué.

Paras las palabras igualdad, participación y participación democrática se repite la secuencia de las 17 preguntas. Den total serían 17x4 = 68 preguntas.


GRUPO FOCAL.

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El grupo focal es un grupo de personas, digamos entre 5 y 7, que participan en un conversatorio orientado por un animador. El conversatorio puede ser orientado desde  las preguntas formuladas para la entrevista, o, reducidas a las siguientes:

1.         Hablemos sobre lo que cada cual sabe sobre la libertad, citemos ejemplos (casos), digamos por qué esos casos ejemplifican la idea de libertad, digamos porqué es importante o valiosa la libertad en esos casos, y digamos cuáles de esos casos de libertad les gustan y cuáles no les gustan. ¿Dónde y cómo aprendió lo que sabe sobre la libertad?
2.         Hablemos sobre lo que cada cual cree que sabe hacer respecto a la libertad, como el “saber ser libre”. En cuáles casos creen que saben actuar con libertad?. Cuáles de esos casos les gustan y cuáles no y por qué si y por qué no.
3.         Hablemos de cómo ejercen su libertad. En cuáles caso les gusta ejercer su libertad, y por qué, y en cuales casos no y por qué? Dónde y cómo aprendió lo que hace como libertad?
Para cada palabra, el grupo focal puede trabajar durante un poco más de 1 hora con dos interrupciones para que cada sesión no supere los 20 minutos. También es importante que se escriba en tarjetas para guardar registro de lo que se habla, y es muy importante elaborar un glosario de términos usados.  En total, serían cuatro encuentros con cada grupo focal (1 para cada palabra: libertad, igualdad, participación y participación democrática).

CUESTIONARIO ABIERTO.


En lugar de la entrevista, se imprime el cuestionario y se le pide quienes van a participar en la IAP que contesten las preguntas.


Neurobiología, motivación y Proyecto de vida

Neurobiología, motivación y Proyecto de vida en la adolescencia
Notas.



Cerebro, emoción y cognición

El cerebro. La década 1990-2000 fue la década del cerebro por la decisión de un grupo de científicos que impulsó ante el Congreso y el Gobierno de Estados Unidos la apropiación de grandes recursos para la investigación del cerebro sobre 4 puntos básicos: enfermedades, microscopio y neuroimagen, patologías y ciencias intermedias como la biología molecular.  Esta iniciativa motivó a la Unión Europea para implementar el Proyecto CERI: Ciencias del Aprendizaje e Investigación sobre el Cerebro (OCDE, 2009); también Japón y China  iniciaron programas de investigación sobre del cerebro.  Al finalizar la década se habían logrado grandes desarrollos en tres áreas: las técnicas de neuroimagen, el estudio de las demencias y desarrollo de conocimientos sobre genética y sus posibles aplicaciones terapéuticas. (Martín-Rodríguez y otros, 2004). Por su parte la Unión Europea diseñó el programa FET-Flagships (Tecnologías Emergentes Futuras) que en el año 2013 definió 6 proyectos estratégicos y entre ellos The Human Brain Project -HBP-  “el proyecto Cerebro Humano” cuyo objetivo es “construir simulaciones detalladas desde el punto de vista biológico del cerebro humano completo, así como la creación de tecnologías de supercomputación, modelización e informáticas necesarias para llevarlo a cabo.” (HBP-UPM, 2011). El periódico El País de España (Salas, 2015) menciona que una parte de la comunidad de neurocientíficos pide que el proyecto HBP se reforme en dos de sus bases: el objetivo para pasarlo de optimista realista por el estado actual de la ciencia sobre el cerebro; y la dirección del proyecto para que la gestión y coordinación tengan más rigor científico.  Por su parte, los centro de investigación privados sobre el cerebro siguen su propia como el que lidera el Neurobiólogo Jaime Romano en México con Neuromarketing (2016)  y el neurocientífico Carlos Logatt en Argentina con la Asociación Educar en Argentina. En Colombia algunas Universidades como la de Antioquia, la Nacional los Andes, el Rosario adelantan programas  en neurociencias.


Antes de la década 1990-2000, explica la neurobióloga Sara Blakemore (2007), no existía una tecnología que permitiera estudiar el cerebro en vivo y sin invadirlo, pero a partir de los 90 se ha mejorado la ciencia de la imagen estructural y funcional para el cerebro basada en las emisiones eléctricas de las neuronas. En  los años 70 evolucionó el TAC -Tomografía Axial Computarizada- para observar el cerebro a partir de rayos X. En los años 80 aparece la RMN -Resonancia Magnética Nuclear- que usa ondas de radio que interacciones con los átomos del cuerpo mientras están sometidos a un potente imán que rodea al paciente. En los 90 vendría la RMf -Resonancia magnética funcional- que usa RMN para ver las áreas cerebrales que se activan cuando el paciente realiza una tarea cognitiva. (enciclopediasalud.com, 2009)  El neurobiólogo e investigador Jaime Romano cuenta (TEDxDF, 2015) que  su conocimiento y trabajo en con neuroimagen y computación creó la neuropirámide de Romano que explica cómo decide el cerebro y que viene desarrollando en su empresa neuromarketigng (Romano, 2012). Para Neuromárketing la Neuropirámide es un modelo que explica la secuencia de eventos mentales que tienen lugar, desde que los sentidos reciben un estímulo hasta que se convierte en una acción -que para el marketing es la compra-     pasando por todas las etapas de procesamiento sensorial, emocional y cognitiva (Romano, 2016). La pirámide de Romano tiene 6 niveles: (1) la atención, que ocurre cuando el cerebro filtra unos estímulos entre todos los que está recibiendo; (2) activación sensorial, cuando se activan áreas específicas del cerebro que reciben la información sensorial; (3) Emoción, cuando se produce un estado mental de placer o displacer que surge espontáneamente dando importancia al estímulo en cuestión; (4) Cognición, que s compone de dos procesos, el análisis que separa los elementos y la síntesis que une los elementos para formar una idea;  (5)  Regulador de la acción, es un mecanismo que monitorea, ajusta y guía la conducta enfocándose en una posible ganancia o recompensa; y (6) Acción, cuando en menos de 300 milisegundos desde la atención,  la información ha sido procesada por el cerebro y está lista para transformarse en comportamiento.

Resumiendo, el conocimiento de los últimos 25 años sobre el cerebro sirve para saber cómo se capta la atención de una persona para conseguir de ella un comportamiento específico, que en el caso del neuromarketing es la decisión de comprar. Luego, si todo comienza con la atención y la emoción, ¿acaso decidimos inconscientemente antes de decidir conscientemente? ¿Acaso todo lo que captura nuestra atención termina en nuestra decisión? Para Romano la respuesta es sí, y también para otros neurocientíficos como el mexicano Ranulfo Romo  quien trabajó con la pregunta ¿Qué hay antes de las decisiones voluntarias? Los estudios de Romo concluyeron que todo acto (acción) motor voluntario es involuntariamente iniciado; todo acto consciente es inconscientemente elaborado por el cerebro, porque el cerebro esta procesando información de forma permanente pero por debajo de lo consciente y sólo eventualmente el cerebro la deja pasar para que se convierta en un pensamiento consciente. (Romo, 2012 y 2016). El cerebro, dice Romo, tiene varios circuitos: unos para las funciones orgánicas como la respiración y la digestión que ocurren sin que seamos conscientes de ellas ni ellas estén sujetas a decisiones del tipo: pulmones respiren; otras como las emociones (el amor, el miedo, etc.)  que nos ocurre por algo que sucede y atrapa nuestra atención y no por una decisión del tipo: voy a tener mucho miedo, o voy a dejar de tenerlo, voy a enamorarme o a desenamorarme porque así lo decido; y otras, como la decisión de casarse o no, que son situaciones evaluadas conscientemente; esto quiere decir que la mayor parte del tiempo el cerebro no hace tareas racionales. Y, precisamente, lo que hacen las nuevas tecnologías de neuroimagen es ver los cambios eléctricos en el cerebro cuando ocurren estos procesos, pero no ve lo que pasa como proceso.  Más adelante volveremos sobre la cuestión de si todo lo que captura la atención se convierte en emoción y si todo lo que es emoción se convierte en acción.

La hipótesis de  emoción para Damasio (2009) es la siguiente: “(1) Una emoción propiamente dicha, como felicidad, tristeza, vergüenza o simpatía, es un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo; (2) las respuestas son producidas por el cerebro normal cuando éste detecta un estímulo emocionalmente competente (un EEC),· esto es, el objeto o acontecimiento cuya presencia, real o en rememoración mental, desencadena la emoción. Las respuestas son automáticas; (3) el cerebro está preparado por la evolución para responder a determinados EEC con repertorios específicos de acción. Sin embargo, la lista de EEC no se halla confinada a los repertorios que prescribe la evolución. Incluye muchos otros aprendidos en toda una vida de experiencia; (4) el resultado inmediato de estas respuestas es un cambio temporal en el estado del propio cuerpo, y en el estado de las estructuras cerebrales que cartografían el cuerpo y sostienen el pensamiento; y (5) el resultado último de las respuestas, directa o indirectamente, es situar al organismo en circunstancias propicias para la supervivencia y el bienestar.” El estímulo emocionalmente competente es como una llave y el lugar del cerebro que activa es como una cerradura, explica Damasio, por ejemplo, si el ojo ve un un objeto que se aproxima amenazador y rápido  se emiten señales en paralelo a diversas estructuras cerebrales, como la amígdala que se activará cuando «detecten» una determinada configuración (cuando la llave encaje en la cerradura) e iniciarán señales hacia otras regiones cerebrales, dando así lugar a una cascada de acontecimientos que se convertirán en una emoción.

Algunas de las regiones cerebrales  o lugares que desencadenan emociones, de las que mejor se conocen y que son como “cerraduras”, son la amígdala que reacciona ante el estímulo con cólera o miedo –lucha o huida- y que está ubicada profundamente en el lóbulo temporal; también una parte del lóbulo frontal denominada corteza prefrontal ventromediana (que reacciona con agrado o desagrado –simpatía- ante el estímulo) y otra región frontal en el área motriz suplementaria y cingulada. Para que se cree el estado emocional, la actividad neural debe propagarse hasta los lugares –por ahora conocidos- donde se ejecuta la emoción como el hipotálamo, el cerebro anterior basal y algunos núcleos en el tegmento de la médula espinal. El hipotálamo, directamente o a través de la glándula pituitaria libera al torrente sanguíneo sustancias químicas que alteran: (i) el medio interno, (ii) la función de las vísceras y (iii) la función del propio sistema nervioso central. Dos péptidos: la oxitocina y la vasopresina son ejemplos de moléculas liberadas bajo el control de los núcleos hipotalámicos con ayuda de la glándula pituitaria posterior. Toda una serie de comportamientos emocionales (tales como el apego y la crianza) depende de la disponibilidad adecuada de dichas hormonas en el seno de las estructuras cerebrales que rigen la ejecución de dichos comportamientos. Los comportamiento que se experimentan como gratificantes y placenteros dependen de la liberación de dopamina desde el área ventrotegmental del tallo cerebral o bulbo raquídeo y de su disponibilidad en el núcleo accumbens del cerebro anterior basal. Todos los que esperan ser recordados, y que se recuerde su mensaje y enseñanza, deben procurar que en sus espectadores se libere dopamina.

Hasta aquí los tres (3) primeros pasos, siguiendo la pirámide de Romano, atención, activación sensorial y emoción. Sigamos con los otros tres: cognición, regulador de la acción y acción que ocurren en el necortex.

El encéfalo –cerebro- es la sede de la conciencia y la razón, el lugar donde se centran el aprendizaje, la memoria y las emociones. Según la teoría del cerebro triúnico de Paul McLean (Carter, 1998) el encéfalo humano evolucionó durante millones de años y cada estructura nueva y más complejas se conserva con las antiguas estructuras. Las tres grandes etapas evolutivas originaron tres cerebros en lo que hoy es un sólo cerebro: (i) el núcleo central primitivo que controla funciones corporales como la respiración, el ritmo cardiaco y la presión sanguínea; (2) el sistema límbico, que evolucionó más tarde y está encargado de las emociones; y (3) los hemisferios cerebrales –neocortex-, que están a cargo del pensamiento lógico.

¿Y cómo se relacionan estas explicaciones con la educación?

La Neurosicoeducación

La neuroeducación es visión de la enseñanza basada en el cerebro; también es un campo nuevo y abierto  de las neurociencias que debe proporcionar herramientas útiles para que el proceso educativo cultive y haga cotidiano el pensamiento crítico en un mundo cada vez más abstracto y simbólico. Neuroeducación significa evaluar y mejorar la preparación del que enseña y ayudar a facilitar el proceso de quien aprende. La neuroeducación, con ayuda de la neurociencia, trata de encontrar caminos a través de los cuales pueda aplicar en el aula los conocimientos que ya se poseen  sobre los procesos cerebrales de la emoción, la curiosidad y la atención  y como estos procesos se encienden y con ellos se abren esas puertas al conocimiento a través de los mecanismos de aprendizaje y memoria. La neuroeducación es optimista porque aspira a métodos siempre adaptados a la alegría, al despertar, al placer y nunca al castigo porque ya sabemos que “La letra con sangre NO ENTRA” (Mora, 2013).

Para los argentinos de la Asociación Educar (2016) la expresión no es neuroeducación  sino neurosicoeducación como una integración de los más modernos avances científicos y las disciplinas que trabajan con el conocimiento, la comprensión y la modelación de la conducta, el respeto por uno mismo y los otros y el desarrollo y crecimiento como seres humanos.

La Asociación Argentina EDUCAR (2013) que preside Carlos Logatt publicó el texto digital “Neurosicoeducación para todos” –que seguiremos en este apartado- donde plantea que los seres humanos somos una unidad cuerpo, cerebro, mente y medio ambiente (UCCM), que cada una de las cuatro partes tiene injerencia sobre el funcionamiento de las otras, tanto en forma ascendente como descendente, que la principal función de la  UCCM es asegurar la supervivencia –individual-, la segunda, siempre que se cumpla la primera,  es la  supervivencia del grupo -instinto gregario- y la tercera es la reproducción de la especie -supervivencia de la especie- (Neurosicoediucación para todos, 2015). Estas tres funciones se logran a través de los diferentes sistemas de la UCCM: (1) sistema instintivo, (2) sistema emocional, (3) sistema reflexivo o de los lóbulos prefrontales.

Las funciones principales del sistema instintivo son: (i) delimitación y defensa de un territorio (que para un ser humano aparte de una porción del mundo exterior este concepto puede incluir casas, autos, parejas, amigos, ideas, creencias); (ii) aspectos motores de la sexualidad; (iii) determinación de la jerarquía social en los diferentes ámbitos de vida; (iv)  generación y mantenimiento de rituales sociales, tales como casamientos, bautismos, fiestas de 15 años, religiones, etc; (v) control de las funciones vitales (respiración, frecuencia cardiaca, presión arterial, etc); (vi) nostalgia por el terruño o tiempos pasados; (vii) resistencia al cambio.

Las funciones principales de la red emocional son: (i) el instinto maternal y paternal, (ii) las capacidades de aprendizaje, (iii) las emociones, (iv) la curiosidad y (v) el juego.

Las funciones principales del sistema reflexivo son: (i) la lógica, (ii) el razonamiento matemático, (iii) la lectura, (iv) Lenguaje; (v)  Interpretación de los hechos; (vi) Capacidad de introspección; (vii)  Iniciativa, voluntad; (viii)  Pulimento de ideas; (ix) Oído musical; (x) Creatividad - ideas en bruto; (xi) Lenguaje gestual.

Los tres sistemas tienen la función común de la supervivencia y más allá de ella, con la ayuda de los lóbulos prefrontales, el ser humano busca los valores y la trascendencia; y al servicio de esta búsqueda debe estar la neurosicoeducación.

Los lóbulos prefrontales tienen, básicamente, dos grandes funciones: (1) las cognitivas: atención sostenida y selectiva, lenguaje, memoria, creatividad, razonamiento lógico; y (2) las ejecutivas: planificación a largo plazo, perseverancia, prever problemas, resolución de conflictos, retardo de la gratificación, vetar impulsos emocionales, ser empático, ética y altruismo

Estas dos grandes funciones: la supervivencia y la trascendencia, dependen de dos sistema de conocimiento y acción: uno de vía rápida (instinto y emociones) y otro de vía lenta (lóbulos prefrontales). Se llama de vía rápida porque se activa en 125 milisegundos mientras que la vía lenta se activa en 500 milisegundos. El sistema lento es el responsable de toda la ciencia, filosofía, arte, religión y cultura  humana.

Una vez que el estímulo se presente se activa la vía rápida (instinto y emoción) y si la vía lenta está preparada puede imponer veto a la conducta iniciada por las áreas primitivas del cerebro; “Por esta razón, todos los comportamientos humanos, por lo menos en los primeros milisegundos, son siempre inconscientes –como afirman los neurocientíficos Romo y Romano-. De ahí lo fácil que es encontrarse haciendo cosas indeseables a pesar de pensar y decirse a sí mismo, y a los demás, que esa conducta nunca se iba a repetir.” Sobre las dos vías, Logatt cita a Kahneman y a Lieberman. (Logatt, 2015)

Para explicar las dos vías el psicólogo y premio nobel (2002) de economía Daniel Kahneman ha publicado su libro “Pensar rápido, pensar despacio” donde las presenta como sistema Uno y sistema Dos. El Sistema 1 opera de manera rápida y automática, con poco o ningún esfuerzo y sin
sensación de control voluntario. El Sistema 2 centra la atención en las actividades mentales esforzadas que lo demandan, incluidos los cálculos complejos. Las operaciones del Sistema 2 están a menudo asociadas a la experiencia subjetiva de actuar, elegir y concentrarse. (Kahneman, 2012). En una sinopsis del propio autor, los Sistemas 1 (s1) y 2 (s2) están siempre activos mientras permanecemos despiertos, el s1 actúa automáticamente y el s2 se halla normalmente en un confortable modo de mínimo esfuerzo en el que solo una fracción de su capacidad está ocupada; el s1 envía continuamente sugerencias al s2: impresiones, intuiciones, intenciones y sensaciones; si cuenta con la aprobación del s2 las impresiones e intuiciones se tornan creencias y los impulsos, acciones voluntarias; si todo se desarrolla sin complicaciones, como ocurre la mayor parte del tiempo, el s2 acepta las sugerencias del s1 con escasa o ninguna modificación. Generalmente damos crédito a nuestras impresiones y cumplimos nuestros deseos, y eso está bien… por lo común. Cuando el s1 encuentra una dificultad llama al s2 para que le sugiera un procedimiento más detallado y preciso que pueda resolver el problema. El S2 es movilizado cuando surge un problema para el que el Sistema 1 no tiene solución alguna, como multiplicar 36 x 781 porque tiene que hacer una operación mientras que si el problema fuese 3 x 9 s1 respondería desde la memoria. Cuando estamos sorprendidos, podemos experimentar un repentino aumento de la atención consciente; el S2 es activado cuando asistimos a un acontecimiento que altera el modelo del mundo que el S1 mantiene. La sorpresa activa y orienta entonces nuestra atención: miramos fijamente y buscamos en nuestra memoria una historia que dé sentido al acontecimiento que nos causa sorpresa. El S2 es también capaz de controlar continuamente su propio comportamiento: el control que hace que nos comportemos educadamente aunque estemos enojados, y nos alerta cuando conducimos de noche. El S2 es movilizado para que el esfuerzo aumente cuando detecta que estamos a punto de cometer un error. En suma, la mayoría de las cosas que pensamos y hacemos con S2 se originan en el S1, pero el Sistema 2 toma las riendas cuando esas cosas se ponen difíciles, y es él normalmente el que tiene la última palabra.

Hay varios circuitos maestros relacionados con los dos sistemas de conocimiento y acción lenta y el rápida y los lóbulos prefrontales: el circuito de remodelación mental y el circuito de control emocional. El viejo paradigma, que aceptaban psicólogos como  Freud, y que aun es correcto, dice que el sistema rápido tiene el poder de influir de forma constante en todas las tomas de decisiones que llevaba a cabo el sistema de los lóbulos prefrontales, algo que  restringe de forma casi absoluta el libre albedrío del que puede disponer un ser humano. El nuevo paradigma afirma que los lóbulos prefrontales pueden modelar los automatismos del sistema rápido de tal manera que los mismos sean cada vez más flexibles y humanizadores, permitiéndonos de esta manera desarrollar al máximo la capacidad de libre albedrío.

El circuito de remodelación mental inicia en la pre-consciencia (sistema rápido), de ahí sigue el umbral de conciencia, luego sigue el sistema de los lóbulos prefrontales (consciencia y auto consciencia), luego se determinan y generan nuevos hábitos positivos (o contra hábitos), luego se entrenan con nuevos hábitos (repetición) y luego se automatizan los nuevos hábitos que   luego funcionan como sistema rápido (pre-consciencia).

El circuito de control emocional da el autocontrol y el autodominio; su lema es: si quiere algo mejor, debe saber esperar.

Para Logatt, “La educación del autocontrol en los niños y jóvenes, debería ser incorporada en todos los planes educativos, ya que permite que puedan luchar y perseverar por alcanzar sus sueños. Y una persona que sueña no tiene tiempo para cometer maldades” (Logatt, 2015).

Los dos circuitos, el de control y el de remodelación, trabajan juntos porque el uno da el dominio y el otro la posibilidad de hacer cambios y ambos permiten controlar el mundo interior. ¿Cómo? Logatt propone 5 pasos:

Pasos 1. Detectar aquellos automatismos negativos, que hacen que predominen en nuestras acciones el primitivo que llevamos dentro.

Paso 2: Seleccionar uno  de estos automatismo negativos y crear un comportamiento reemplazante que sea pro-trascendencia.

Paso 3. Estar atento para detectar un automatismo negativo ni bien se pone en acción, ya que es más fácil detenerlo en sus primeras manifestaciones (cuanto menos aceleraba es Ferrari)

Paso 4. Utilizar el autocontrol para frenar el automatismo negativo y reemplazarlo por el nuevo futuro automatismo positivo (cambio de rumbo)

Paso 5. Persistir en la acción el tiempo o las veces suficientes para que se logre cambiar el viejo automatismo negativo, por el nuevo positivo (neuroplasticidad).

Para el Director de la Asociación Educar-Neurobiología Carlos Logatt (2014) hay dos sistemas de la conducta: (1) el sistema de conocimiento y acción rápida y (2) el sistema de conocimiento y acción lenta.

La motivación intrínseca y extrínseca

Al comienzo de esta tesis se mencionó que para Reeve (2009) el objeto de estudio de la motivación son los procesos que le dan fuerza y propósito al comportamiento y que tienen un origen intrínseco -en el individuo- y otro extrínseco al individuo -en el ambiente- y se dijo que esta idea de la motivación planteaba tres (3) grandes problemas con relación al proyecto de vida de los adolescentes escolarizados: (1) el qué y el cómo de la intervención del adulto de la comunidad educativa (familia, Colegio) para motivar al adolescente; (2) el qué y el cómo de la comunidad educativa para que  el adolescente se motive intrínsecamente a partir de sus necesidades, cogniciones y emociones. Y, (3) el qué y el cómo hacer del hacer de la comunidad educativa sobre el ambiente que no controlan (extrínseco): la calle, el alcohol, los psicoactivos, los video juegos, el internet, el consumismo, el sexo sin control, la televisión, el narcotráfico, la corrupción, etc. Estas preocupaciones por la motivación son tan viejas como la humanidad. En la antigüedad, por ejemplo, desde los griegos hasta el renacimiento (Reeve, 2009) la motivación se explicaba a partir de dos ideas: la voluntad y los deseos; luego de este período el interés cayó sobre el origen genético –como instinto- y después llegaría Freud y Hall con su teoría de la pulsión como explicación de la causa de la motivación. En las últimas décadas las grandes teorías que explican la motivación fueron abandonadas dando paso a miniteorías de la motivación  sostenida por muchas voces y perspectivas. Así, por ejemplo, están la Teoría de motivación de logro (Atkinson, 1964); la teoría de la atribución de motivación de logro (Weiner, 1972); la Teoría de la disonancia cognitiva (Festinger, 1957); la Motivación de la eficiencia (Harter, 1978a; White, 1959); la Teoría de expectación×valor (Vroom, 1964); la Teoría de flujo (Csikszentmihalyi, 1975); la Motivación intrínseca (Deci, 1975);  la Teoría de establecimiento de metas (Locke, 1968); la Teoría de indefensión aprendida (Seligman, 1975); la Teoría de la reactancia (Brehm, 1966); la  Teoría de la autoeficacia (Bandura, 1977); la Autoesquemas (Markus, 1977).

Sin explicación única y ante tantas miniteorías sobre la motivación, el nuevo paradigma sobre el estudio de la motivación acepta que ésta no tiene un origen único y que no siempre se puede establecer su causa única; luego, la mayoría de los estados motivacionales deben ser estudiados y comprendidos a múltiples niveles, como el neurológico, el cognitivo, el social, etc. Reeve menciona nueve perspectivas: (1) la conductual que sostiene que los motivos surgen de los incentivos ambientales; (2) Neurológica sostiene que los motivos surgen de activaciones cerebrales; (3) Fisiológica sostiene que los motivos surgen de la actividad hormonal; (4) Cognitiva sostiene que los motivos surgen de los sucesos y pensamientos mentales; (5) Sociocognitiva sostiene que los motivos surgen de las formas de pensar guiadas por la exposición da otras personas; (6) Cultural sostiene que los motivos surgen de grupos, organizaciones y naciones; (7) Evolutiva sostiene que los motivos surgen de genes, herencia y genética;  (8) Humanista sostiene que los motivos surgen de alentar el potencial humano; (9) Psicoanalítica sostiene que los motivos surgen de la vida mental inconsciente.

Este recuento de miniteorías plantea un problema más: intervenir los factores intrínsecos y extrínsecos dependerá de la o las miniteorías que se acepten y se asuman. Este problema es examinado por el filósofo José Antonio Marina en su libro Los Secretos de la motivación (2011) quien lo resuelve diciendo que la fuerza de motivación que nos dirige a una meta puede fundarse en: (1) algo relacionado con las metas como fin, que admite dos modalidades: (2.1) la misma actividad es el fin, y aquí se habla de motivación intrínseca  a la tarea, cuando la misma tarea es interesante como el juego, las actividades creativas, una buena conversación, las relaciones sexuales, etc., y que puede sintetizarse con la expresión “qué bien lo he pasado haciendo…”  (2.2) Alcanzar el fin produce una satisfacción íntima, aunque sea difícil y trabajosa, y, en ocasiones, precisamente por ello es motivante; aquí estamos hablando de motivación intrínseca a la persona, por ejemplo  por orgullo, competencia , afirmación, aceptación social, logro, mostrar que si se es eficaz, etc. La expresión para esta motivación es: “He sido capaz de hacerlo”. Y, (2) Algo relacionado con la meta como medio para otra cosa, que es la motivación extrínseca y que está provocada por un premio exterior a la tarea. La expresión para esta motivación es: “El trabajo no me gusta, pero el pago es buenísimo”.

La motivación extrínseca (Reeve, 2009), como ya se ha dicho, tiene origen en el ambiente, y tiene que ver con tres conceptos: (1) incentivos, (2) consecuencias y (3) y recompensas.

Un incentivo es un suceso que atrae o repele a una persona para que siga un curso específico de acción. El incentivo está antes de la conducta, excitándola o inhibiéndola.

Las consecuencias implican reforzadores y castigos y están al final de la conducta para aumentarla o reducirla. Un reforzador positivo (dinero) es cualquier suceso (o estímulo) ambiental que, cuando se presenta, aumenta la probabilidad de repetición de esa conducta en el futuro. Un reforzador negativo (como el pito de un vehículo) es cualquier suceso (o estímulo) ambiental que, al presentarse, aumenta la probabilidad de esa conducta en el futuro. Un castigo (multa de tránsito) es cualquier suceso (o estímulo) ambiental que, al presentarse, reduce la probabilidad de ocurrencia de la conducta en el futuro.

Una recompensa es cualquier ofrecimiento que da una persona a otra a cambio de sus servicios o logros; las recompensas a veces producen el servicio o logro deseado, pero a veces no tienen éxito.

El problema con la motivación extrínseca es que socava la autonomía de la persona, interfiere con el proceso de aprendizaje y perjudica el desarrollo de la autorregulación autónoma motivada porque siempre habrá que presentarle incentivos, consecuencias y recompensas para que actúe; en últimas, oprimir botones para empujar o detener a otra persona.

Hay cuatro (4) tipos de motivación extrínseca: (1) la regulación externa que es la que se usa para obtener una recompensa o para satisfacer alguna demanda externa; (2) La regulación introyectada que ocurre cuando la persona actúa como si siguiera las reglas y órdenes de otras personas dentro de su cabeza; (3) la regulación identificada cuando la persona se identifica con un modo de pensamiento o conducta prescrito externamente y lo acepta como su propio modo de pensar o actuar; (4) la integración de la novedad es el tipo más autodeterminado de motivación extrínseca; implica el autoexamen para ajustar la novedad en ideas y acciones con las preexistentes.

La identificada y la integrada involucran más el sistema lento (Logatt, Kahneman) en su proceso de procesar la información y actuar porque dan un fundamento racional, lógico y coherente a las afirmaciones del tipo “eso no es interesante”, “eso no me gusta” y a las preguntas de tipo “¿eso para qué me sirve?” ¿por  qué tengo que aprender o hacer eso?.

Motivación intrínseca. Dice Reeve citando a Deci y Ryan que es la energía orientada a los propios intereses y a las propias capacidades para buscar y dominar desafíos óptimos (Deci y Ryan, 1985b). La motivación intrínseca surge de tres necesidades psicológicas: (1) la autonomía –libertad-, (2) la competencia –eficiencia- y (3) la afinidad –relación con los otros-.

La motivación intrínseca es natural pero se puede promover y nutrir porque de ella vienen: (1) la persistencia como la de los deportistas, escritores y todas las personalidades autotélicas (Csikszentmihalyi, 1990); (2) la  creatividad, que en palabras de Teresa Amabile (1983), citada por Reeve, dice que: “Las personas serán más creativas cuando se sientan motivadas principalmente por el interés, disfrute, satisfacción y desafío del trabajo mismo, más que por las presiones externas”; (3) la comprensión conceptual ocurre cuando los estudiantes piensan en la
información y la integran de un modo flexible, menos rígido y conceptual (por el contrario de la memorización y reproducción de la respuesta correcta); y (4) el bienestar subjetivo tiene que ver con las metas propias y auténticas, ya sean íntimas como aprender un idioma o dominar una teoría o de signo externo como el reconocimiento social; el bienestar se asocia con la autorrealización, con la autoestima, con las relaciones interpersonales de mejor calidad y, por tanto, con poca televisión y menor, o ningún, uso de drogas, alcohol y tabaco.

 Las personas intrínsecamente motivadas, dice Reeve citando a Moller, Deci y Ryan, 2006) tienen mayor probabilidad de expresar frases como “me siento lleno de energía” y “espero con ansia cada día” que las personas con una motivación extrínseca.


2.2.3.4 Adolescentes, motivaciones y proyectos de vida

La pubertad es un cambio físico que conduce a la madurez sexual que iniciaba cerca de los 13 años –según estimaciones de hace unas décadas- y que en esta época se registra antes de los 13 años. La adolescencia es una construcción social definida en el mundo occidental en el siglo XX como una etapa de transición entre la niñez y la adultez que implica cambios físicos, cognitivos y psicosociales importantes (Papalia, 2004). En la adolescencia ocurren cambios en la corteza prefrontal (Blakemore, 2007) que es la encargada de la vía lenta del pensamiento y la acción (Logatt, 2014; Kahneman, 12)

La adolescencia es una etapa en el curso de la vida caracterizado por las variaciones rápidas en los estados de ánimo y la emotividad al máximo pasando de la euforia como a la tristeza que lo puede llevar a caer en situaciones de riesgo, drogas, alcohol, conducción imprudente, entre otras.

El adolescentes, lejos de ser un “ser extraño” es un ser un ser ultrasensible y adaptable que debe asumir la difícil tarea de pasar de la seguridad del hogar paterno al difícil y agresivo mundo exterior, tarea nada sencilla para la UCCM (unidad cuerpo cerebro mente) que aprecia la seguridad y trata de limitar al máximo la incertidumbre de los cambios que no entiende y algunos adultos no le ayudan a entender (Logatt, Carlos 2014).

Por la información que brindan los estudios bioquímicos y los escáneres cerebrales hoy se sabe con un poco más de certeza lo que sucede dentro del cerebro adolescente: (i) Cuál es el interruptor que dispara la adolescencia y (ii) Cuáles son los cambios que la misma produce en el cerebro.  

El interruptor que inicia la pubertad es la liberación de hormonas, siendo una de las principales el factor liberador de gonadotrofinas (GnRH), liberadas por el hipotálamo y que induce a la hipófisis a que segregue gonadotrofinas: la hormona luteinizante (LH) que activará los ovarios en las mujeres y la producción de estrógenos y la foliculoestimulante (FSH) que activará los testículos en los hombres y la producción de testosterona para desencadenar el inicio de la pubertad (Logatt, Carlos 2014).

A nivel de la neurona adolescente se producen modificaciones en los axones, que son las vías a través de la cual las neuronas transmiten los impulsos nerviosos, porque se van cubriendo paulatinamente de mielina (una sustancia que cumple una función aislante), que les permite aumentar su velocidad de conducción hasta 100 veces. A su vez, en las otras arborescencias neuronales, llamadas dendritas, se produce un aumento notable de las ramificaciones. Estos cambios son selectivos y progresivos porque el cerebro experimenta una poda neuronal que es una especie de reajuste en el número de neuronas que lo componen, así como de su cableado neuronal, eliminando aquellas conexiones que no utiliza, a la vez que refuerza las que le son útiles para la supervivencia presente y del futuro. Este proceso de maduración y modelación se prolongará a lo largo de toda la adolescencia y se caracterizará por comenzar desde las partes posteriores del cerebro (las más antiguas) hacia los lóbulos prefrontales ―estos son los últimos en desarrollarse― y en los lóbulos temporales, en donde se producirá la mayor pérdida de neuronas (poda neuronal). Los lóbulos prefrontales son el área más evolucionada del cerebro y el asiento de las capacidades ejecutivas, aquellas que nos permiten atender y desarrollar un plan, monitorearlo, hacer ajustes y cumplirlo entre otras cosas. (Logatt, Carlos 2014).

¿Cuándo termina la poda neuronal? Algunos científicos (Blakemore, 2009 y 2012) piensan que después de los 21 años de edad terminan de madurar los lóbulos prefrontales. Con este dato la pregunta que surge es, ¿cómo decide el adolecente si su corteza prefrontal, encargada de las decisiones, no ha madurado?

Recordemos que el cerebro tiene dos vía de procesamiento y acción: la rápida y la lenta; que una puede anular a la otra, que pueden colisionar o que pueden cooperar; que ambas tienen su inicio en la emoción; que a la base de toda acción –motivada o no- está la emoción; que la motivación intrínseca tiene en su base una emoción positiva apoyada en automatismos y, que la acción motivada en adolescentes, como la de decidir qué quiere estudiar, debe apoyarse en esos automatismos –relacionados con los propios intereses y capacidades- de la motivación intrínseca.

El proyecto de vida es la expresión del derecho al libre desarrollo de la personalidad y por tanto es una decisión autónoma que necesita en su base una motivación intrínseca y toda la motivación extrínseca que sea posible, siempre que no anule la orientación autónoma.