Por hermesjose@gmail.com
Mayo de 2015

No existe tal cosa. O al menos aun no la encuentro. Debería existir porque todo lo que aprendemos como nueva información NO desplaza la información que existía antes del aprendizaje. Por ejemplo, las creencias, los hábitos, las costumbres y tradiciones siguen en los cerebros a pesar de haber recibido información diferente y opuesta a ellas.
Respecto a la idea de la democracia, para citar un caso conocido, aunque se tenga la información de sus fundamentos en la libertad de pensamiento y expresión y la igualdad de todos ante la ley para elegir y ser elegidos, la DEMOCRACIA no se practica desde esos fundamentos porque en la mayoría de los casos, por ejemplo, los de menos fortuna no suelen ser aceptados como líderes y guías por la mayoría, así expongan ideas brillantes y vidas ejemplares, por carecer de riqueza; también es común que ocurra que los electores se dejen persuadir por el miedo, la propaganda y los regalos que por la identificación de liderazgos ocupados en la defensa y solución de intereses comunes. ¿Qué es lo que no aprendemos de la libertad y la igualdad si sobre ella se nos enseña y se nos repite? Porque en su lugar tenemos otros aprendizajes y, precisamente, como no hay cartillas para desaprender, estos permanecen allí, enquistados en los cerebros sin que los nuevos conocimientos tengan oportunidad.
Igual ocurre con las profesiones, los negocios, las empresas y los empleos: se estudia economía, administración e ingenierías pero los profesionales de estos saberes no crean nuevas empresas, nuevos negocios. Y también ocurre con la vida cotidiana, con los modos de llevarnos los unos con los otros en la familia, el trabajo, la calle y la ciudad: se aprenden normas y teorías sobre esa convivencia pero dichos aprendizajes, al igual que los practicantes religiosos que creen en el amor al prójimo pero no lo practican, no hacen vida cotidiana con esos saberes.
Pero, ¿se puede desaprender? ¿Cómo se desaprende?
Popper, en su teoria racional sobre la tradición, dice que se cambia una tradición cuando se le tiene en frente y, examinándola racionalmente, se decide seguir con ella o dejarla. Desde mi formulación teórica del comportamiento como expresión de lo que se cree, siente, piensa y quiere; si las cuatro le dan forma a un comportamiento, el cambio del mismo sucede con el cambio en una de las cuatro, o varias o las cuarto, pero, ¿cómo se cambia lo que no se sabe que se debe o puede cambiar?
La iniciativa SOCRATES es un camino que busca respuestas a esta pregunta asumiendo que se cambia lo que se sabe que se debe o puede cambiar, Y SE QUIERE CAMBIAR, un poco siguiendo a Popper con la idea de "tener en frente" lo que se debe o quiere cambiar.

Para ese "TENER EN FRENTE", la iniciativa trabaja con juegos y conversaciones provocadas y mediadas. Juegos a partir de un tema de interés para promover la acción (comportamiento) de los participantes. Conversaciones provocadas para que los participantes hable de "los comportamientos" de los otros y los propios para que puedan identificar "versiones" o "modos de proceder (animados, posiblemente, por ciertas creencias, emociones, ideas y lo que s quiere). Con versiones mediadas usando la teoría de los seis sombreros de Edward de Bono para promover la presentación de las ideas, emociones, creencias e intenciones (lo que se quiere) a través de la "actuación".

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